Política

La operación de la arrogancia

septiembre 05, 2013

Nueve meses después de haber empezado a mover a México, el gobierno federal entrega muy magros resultados económicos. Se espera que el segundo semestre del año sea recesivo.

Pero se mueve, dicen. En nueve meses el gobierno federal la ha emprendido con diversas reformas que han abierto diversos y complicados frentes. Un surrealista “Pacto por México”, donde junto con las patentes de la representación política –los partidos– crea una mesa de negociación en corto que facilite la eventual instrumentación de las reformas. Vendían luego las reformas constitucionales que por un lado reestructurarían un sistema educativo con más de 60 años de distorsiones y por otro, intenta la apertura de la principal empresa nacional a poderosos capitales de corporativos petroleros. Entre una y otra se aprueba la reforma en materia de telecomunicaciones.

Estas iniciativas que tanta expectativa inicial alimentaron, se han convertido –algunas de ellas– en varaderos problemas que obligan al gobierno tener que liderar con enemigos diferentes en diferentes escenarios y tiempos. El país y no pocas de sus ciudades son tomados por los piquetes de protesta para mantener a los inconformes a distancia prudente. La desinformación como propósito explícito de gobierno mientras que miles de maestros opuestos a la reforma educativa han tomado en las últimas dos semanas las calles de la Ciudad de México con lo que obligan a legisladores a discutir la ley. La maniobra al vapor emprendida una noche cualquiera, exacerba la irritación magisterial y ahora son muchas las ciudades en el país tomadas por la expresión de protesta magisterial.

No parece ser la mejor de las estrategias políticas. El choque de trenes es posible y no se ve en el horizonte un mediador con la capacidad personal y el respeto de los actores involucrados como para concitar a la distensión sobre la base de un tiempo de reflexión. Hay una ley presente en todas las manifestaciones de oposición al sistema: a mayor represión e indiferencia, mayor organización y sinergias. Por lo pronto, eso es lo que parece pasar.