Política

El efecto Sarukhán

agosto 27, 2013

Si existe un concepto que define a quienes forman a la organización denominada Universidad Veracruzana es el de comunidad. Estudiantes, académicos, trabajadores administrativos, manuales y técnicos, se integran bajo este nombre, que proviene de cualidad de común, es decir, que no siendo privativamente de ninguno, pertenece o se extiende a varios.

A esos individuos los ligan vínculos o acuerdos por contar con características o incluso, intereses comunes. Pero éste, en los tiempos presentes, es un término difícil de entender por la clase política, o por quienes se integran en otro tipo de organizaciones, verticales o incluso, autoritarias.

Al interior de la Universidad, su normatividad establece que los cargos representativos son resultado de la auscultación y el voto directo de los integrantes de su comunidad. Así, en este mes, los estudiantes eligen a sus representantes de generación, para designar posteriormente a los representantes por carrera o programa educativo y, finalmente, votar por el consejero alumno que representa a toda la entidad académica.

De igual forma son elegidos los profesores representantes por programa educativo, los consejeros maestros o los directivos de las Facultades. Esto implica un proceso de participación, de propuestas ante los órganos colegiados, de votación directa para manifestar sus intenciones.

Las acciones para elegir a los representantes y directivos han formado una cultura dentro de la institución, con acciones perfectibles, pero animadas de un espíritu donde la argumentación y el debate de las ideas, son fundamentales.

Por ello para la propia comunidad universitaria resulta inadmisible el efecto Sarukhán que algunos medios han intentado enarbolar como una medida de desprestigio de la Junta de Gobierno, encargada de elegir al nuevo rector para el periodo 2013-2017.

Ex rector de la UNAM durante dos periodos, José Sarukhán Kermez, ha recibido seis doctorados honoríficos de Universidad de México y a nivel internacional en Lima, Perú; Gran Bretaña y Nueva York, y es considerado uno de los ecólogos latinoamericanos con mayor reconocimiento académico.

Recibió la medalla de oro al mérito por la Universidad Veracruzana “por su invaluable contribución en materia ecológica, conservación de la biodiversidad y desarrollo sustentable” durante la administración de Víctor Arredondo Álvarez, “por el trabajo de trascendencia internacional, cuyos resultados se han constituido en referentes obligados para los estudiosos del medio ambiente” se leía en la Gaceta números 57-58 de la propia Universidad Veracruzana de aquellos años.

En la página del Colegio Nacional es posible leer dentro de su biografía, que fundó en 1992 con el apoyo gubernamental la Comisión Nacional para el Conocimiento y Uso de la Biodiversidad (Conabio), de la cual funge, de forma honoraria, como Coordinador Nacional, tratándose de un órgano de consulta y fomento a la investigación.

La discusión aldeana no deja de llamar la atención a los informados: el científico Sarukhán tiene cuatro años en el cargo en la Junta de Gobierno y las discusiones sobre la legalidad de su participación inician –fortuitamente- apenas en este mes de agosto, fue laureado en el pasado por la Universidad Veracruzana, y sólo tras la selección que realizan los miembros de la Junta de los cinco candidatos el pasado 22 de agosto, se pone en entredicho su participación e incluso se deja entrever una intromisión de carácter federal.

La autonomía es aún más difícil de entender que el concepto de comunidad. Es una potestad, obtenida de manera reciente en 1996, pero desde el Estatuto Orgánico de la Universidad Veracruzana emitido en 1944, se concebía como una institución que alcanzaría por su propia capacidad y esfuerzo el derecho a la autonomía plena y absoluta.

La Ley de Autonomía de la Universidad Veracruzana fue el resultado de la expresión de la confianza de los veracruzanos en su Universidad, tal como se manifiesta en el decreto. La facultad y responsabilidad de gobernarse a sí misma, realizando sus funciones sustantivas, emanó de los nuevos tiempos que favorablemente, vivió el estado.

Como centro de la vida cultural, artística, científica, formadora de valores humanísticos y académicos, se define como un ámbito de libertad y pensamiento para la discusión de las ideas, la construcción del conocimiento y la libre expresión de la inteligencia, el talento y la creatividad de Veracruz.

La comunidad universitaria cree en estos postulados. Confía en los integrantes de una junta de gobierno, emanada de la Ley de autonomía; apoya las decisiones de manera colegiada de sus integrantes; defiende la imagen y el prestigio de la institución educativa más importante y sólida del sureste mexicano.