Política

Víctimas de inundaciones urgen ayuda; bloquean la carretera Veracruz-Xalapa

agosto 27, 2013

Las incesantes gotas de lluvia a las que ya se habían habituado tras todo el día no los hicieron prever lo que pasaría, fue hasta después de las 17 horas del domingo cuando el agua comenzó a subir, poderosa e imparable en las colonias Las Amapolas, Las Bajadas y Aluminio.

Cientos de familias esperaron pacientemente a que el agua en algún momento cediera, dejara de subir, sin embargo cuando les había llegado al pecho, altura en la que ya nada de lo que estaba dentro de sus viviendas era rescatable, decidieron huir hacia un lugar alto, mientras la lluvia sobre sus cabezas no cesaba.

La falta de ayuda de todas las autoridades aunado a la terrible noche en vela que pasaron empapados les llevó a realizar un bloqueo en la carretera Veracruz-Xalapa exigiendo ser atendidos.

De pie fuera de su vivienda de lámina, que resistió el embate del agua, Rosa Osorio Ávalos observa como cinco de sus pollitos yacen sin vida y totalmente empapados sobre un trozo de madera, a un costado se revuelven todas sus pertenencias, desde las botellas de pvc que recolectaba para obtener dinero, como la ropa que salió disparada de su ropero con la lluvia.

“Queremos que nos atiendan como merecemos, somos gente muy humilde y no nos echan la mano, cuando el huracán Karl pasó (…) los vecinos estamos viviendo en esta misma situación y aquí hay prueba de cómo estamos viviendo, no hemos tenido ninguna ayuda”, expresó indignada y lista para ir a bloquear la carretera.

La familia Salas Muñiz se congregó dentro de su vivienda para limpiarla, todos están ayudando en algo, el grupo de los hombres saca el agua de su patio, que más bien luce como una alberca café, a través de cubetadas conducidas por una lámina a modo de embudo.

“Empezó como a eso de las siete de la noche, se empezó a inundar desde la entrada, como a las 9:30 ya no había paso, nos agarrábamos toda la gente de la mano y así pasábamos porque había mucha corriente de agua, mucha gente amaneció donde está la CFE (Comisión Federal de Electricidad) porque no pudieron pasar ya”, explicó Abel Salas Muñiz.

Como él muchos de los damnificados de la zona conurbada no pudieron buscar un albergue pues la intensa lluvia y los encharcamientos en casi todas las vialidades lo hacían menos probable.

Mientras la lluvia arreciaba y el agua subía su nivel Doris Isabel Coronado Aguilar vio como una familia que llevaba a una bebé recién nacida se quedaban atrapados en su auto, que no se movió más con el agua a la altura de las ventanas, los recibió en su casa para darles refugio, pero al tiempo tuvieron que moverse a la vivienda aledaña, pues el agua ya les llegaba a las rodillas, poco tiempo después volvieron a hacer otro movimiento.

“Tuvimos que salirnos, no podíamos seguir aquí, el pastor de la iglesia de atrás vino por nosotros, nos dijo como estaba todo, envolvimos a la bebita en una bolsa de plástico para que no se mojara y la llevamos así hasta afuera, porque el agua nos llegaba al pecho y la corriente era fuertísima”, narró mientras colocaba los brazos por encima de su cabeza, como si cargara una canasta, para indicar cómo cargaron a la bebé.

Por la mañana los autos aún permanecen ahí, abandonados, como si hubieran pasado meses, tal vez años sin ser usados, llenos de arena, hierba enredada y lodo.

Gritos y severos reclamos fueron la bienvenida para el subsecretario de gobierno, Marón Ramírez, cuando llegó al sitio en un intento de lograr que los damnificados liberaran la carretera, ahí estaban reunidos representantes de las familias antes mencionadas, el resto seguían sacando agua de sus viviendas.

Ramírez tuvo que pegar un par de gritos para hacerse oir entre la enardecida muchedumbre, entonces les propuso nombrar a un representante por calle de cada colonia, quien levantaría el censo de los afectados, sólo así liberaron las carreteras.

Más allá de medio día al fin llegó la ayuda, elementos del Ejército Mexicano, Protección Civil y la Armada de México comenzaron a apoyar a los ciudadanos para sacar el agua de sus viviendas.