Política

Abre la Semana Santa con poca afluencia en iglesia de Coatza

abril 18, 2011

Coatzacoalcos, Ver.- Poca afluencia de fieles se registró en las iglesias de Coatzacoalcos para celebrar el domingo de ramos, festividad que abre la Semana Santa y la cual tiene un significado especial para la Iglesia católica.

En su homilía, el obispo Rutilo Muñoz Zamora reconoció que el tema de la violencia controla ya las acciones de la sociedad y gana peso en las prioridades de la vida diaria.

El domingo de ramos se realizó en calma, pero con muy poca afluencia en las parroquias en comparación con otros años, ya que la población tiene otras prioridades.

Esta festividad, que abre la conmemoración más importante de la Semana Santa, fue una celebración muy simple e incluso disminuyó el número de vendedores ambulantes que realizan las tradicionales palmas.

En este marco, el obispo de Coatzacoalcos refirió que la violencia gana más peso en la vida diaria de los ciudadanos e influye en su vida social, sin embargo hizo un llamado a los fieles a redoblar esfuerzos y vender el miedo para trasmitir la palabra de Dios.

El prelado significó el estado de violencia que vive el país, empero también hizo un llamado a la reflexión de la espiritualidad y la recuperación de los valores para procurar el bien común.

Reconoció que las celebraciones de fe no alejan a los católicos de la problemática social que vive el país, y señaló que la iglesia manda el mensaje de buscar la restauración de la paz y la justicia.

“La violencia no es algo que se puede resolver de un día para otro y es aquí cuando la comunidad nos tiene que ayudar a dar solución, pues nosotros como iglesia creyente tenemos una gran responsabilidad”, afirmó.

Muñoz Zamora apuntó que la violencia llega a todos los estratos sociales del país, lo que pone en peligro la vida de todos y cada uno de los habitantes de éste, pero los que corren mayor riesgo es el sector juvenil.

Actos contra la sociedad agravian a Jesucristo: Eduardo Patiño Leal

En Córdoba, como cada año la catedral de Córdoba lució abarrotada con la llegada de cientos de feligreses que durante todo el día desfilaban para celebrar el domingo de ramos.

La liturgia del domingo, que estuvo a cargo del obispo Eduardo Patiño Leal, hizo hincapié en el sufrimiento de Jesucristo, pues quienes se dedican a cometer actos en contra de la sociedad, que van desde secuestros hasta la violencia, lo agravian como fue lastimado cuando fue perseguido.

Con esta reflexión, el jerarca mayor de la Iglesia católica en Córdoba procedió a bendecir los ramos ante cientos de católicos.

De esta forma, exhortó a los feligreses a que practiquen una vida congruente, especialmente en esta temporada de Semana Santa; es decir, que sus actos de vida estén relacionados con lo que la Iglesia católica marca y, al contrario, que no se dejen llevar por los pecados, sobre todo por tratarse de ser una conmemoración de la pasión, muerte y resurrección de Jesús de Nazareth.

Asimismo, Patiño Leal se dijo confortado de que a pesar de la situación que se vive en el mundo, desde los actos violentos hasta los desenfrenos, en la iglesia aún asistan católicos a refrendar su fe, ya que, explicó, esto quiere decir que la gente acude a la iglesia por el perdón, lo que a su vez anima a la iglesia a iniciar con fe renovada.

De esta forma, y como lo marca la iglesia, se habla acerca de la pasión de Cristo cuando es condenado injustamente, y le recordó a los católicos que Jesús nunca dudó en dar su vida a cambio de salvar la humanidad.

Aun así no dejó de rememorar la situación que actualmente se vive, especialmente en lo que a la violencia se refiere, por lo que, dijo, “cuando alguien hace daño a otros, también se lo hace a Cristo”.

Añadió que “a pesar de haber ya dado su vida por nosotros, el padecimiento de Jesús continúa en cada cristiano que es perseguido, así también con los secuestrados, extorsionados, maltratados, violentados”.

Patiño Leal lamentó que muchos se autodefinan como cristianos-católicos y, sin embargo, hagan actos inhumanos.

Recordó que con la eucaristía del domingo de ramos se anuncia la victoria que vendrá con la resurrección, la gente sencilla se llena de fe. Posterior a este domingo, le sigue el Triduo Pascual que se revive con la última cena del jueves santo, mientras que el viernes se vive la pasión y el sábado la vigilia de pascua.

Generalmente en la ciudad, y en todas las iglesias, este martes se realiza la Misa Crismal, en la cual se hace la renovación sacerdotal de 85 presbíteros, así como la bendición de los tres óleos: Enfermos, Catecúmenos y el Santo Crisma.

De esta forma y durante esta semana, que se considera la mayor, el obispo de Córdoba hizo un fuerte llamado a la reflexión, ya que, dijo, este es el evento más grande de la fe católica, por lo que, refirió, se debe vivir con la oración.

Explicó a los feligreses que las vacaciones no deben estar peleadas con la Semana Santa, y que, contrario a ello, es el mejor momento para convivir con la familia, practicar con buenas costumbres que colaboren a sanar el espíritu y alma de cada uno.